Ahora que está en boca de todos el nuevo modelo de financiación autonómica que el Gobierno ha diseñado, me gustaría comentar un par de frases cerca de la financiación que suelo oir cuando salgo de Catalunya:
1) Los impuestos los pagan las personas, no los territorios: esta frase se suele usar para desprestigiar cualquier intento de negociación de la mejora de la financiación por parte de una autonomía en concreto. Entonces se suele apelar al "egoismo" de los catalanes, ya que el dinero "es de todos". La frase en sí no es incorrecta, pero es incompleta. Si bien es cierto que los impuestos los pagan las personas, tambien es cierto que el dinero lo reciben los territorios, a través del modelo que esté implantado en ese instante. Lo quieran o no algunos, estamos en un modelo autonómico, y es el Estado Central el que decide cómo se reparte el dinero entre los diferentes territorios. De hecho el modelo existente era injusto ya que no se modificaba en función del número de habitantes de cada territorio.
2) El dinero que recibe la Generalitat se malgasta en tonterías como la "lengua" o las "embajadas en el extranjero", por eso siempre piden más. Estoy bastante cansado de oir esa frase y otras parecidas. En este caso lo mejor es usar los números, que no suelen engañar: el presupuesto de la Generalitat para el 2008 fue de 34.750 M€ (se puede consultar aquí). Se destinan 25,6 M€ al despliegue de las oficinas de la Generalitat en el exterior y 42,5 M€ a la promoción de la lengua catalana (página 37). Todo esto representa el 0,2% del total del presupuesto. Evidentemente es más que cero, pero no deja de ser el chocolate del loro.
Por cierto, Seguridad y Protección Civil (incluyen a los famosos mossos) supone el 3% del total.
El grueso del presupuesto se va, como es normal, en educación, sanidad, políticas sociales, etc.
Espero que no tarde el día en que seamos de verdad un estado descentralizado, donde cada territorio recaude sus impuestos y ceda a un bote común el dinero destinado a financiar las competencias del Estado Central y el destinado a políticas redistributivas entre territorios.
La felicidad de las pequeñas cosas
Hace 1 día
