domingo, 27 de diciembre de 2009

La inutilidad de la paranoia

Ha habido un intento de atentado en un vuelo Amsterdam-Detroit, a cargo de un presunto terrorista que estaba en la lista de sospechosos de actividades terroristas, y, aún así, consiguió meterse en un avión en dirección a USA.
Mi nombre está en una lista de personas que no pueden entrar en USA (mi nombre, no yo), lo cual supone un engorro cada vez que voy allá: la propia KLM no me deja facturar on-line, y, si tengo mala suerte, al llegar a destino he de pasar por comisaría para que comprueben que yo no soy yo.
Antes de entrar al avión, todos debemos sacar los líquidos, sacar el portátil, descalzarnos, pasar por los detectores y, en algunos casos, ser cacheados. Además hemos de responder mecánicamente a la pregunta de si hemos hecho nuestro equipaje, si llevamos paquetes sospechosos o si hemos dejado la maleta sola.
Para qué sirve eso si un terrorista de verdad puede coger el avión y meter dentro unos polvitos del quimicefa que resultan ser una bomba? tan fácil es?
ahora he leído en Engaget que puede que prohiban el uso de cualquier dispositivo electrónico durante el viaje... pues nada, a seguir perdiendo libertades "por nuestra seguridad".

5 comentarios:

Santi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Santi dijo...

Tren transatlántico ya! :D

itsyou dijo...

te recomiendo ver zeitgeist

Anónimo dijo...

¿Eres Alex? ¿Eres Alejandro Zorrilla?

1cualquiera dijo...

No, soy su hermano José